Cuatro años después de su último título, el Movistar Inter vuelve a lo más alto del fútbol sala nacional al adjudicarse la Copa de S. M. el Rey 2025. Su victoria por 6-1 ante Jaén Paraíso Interior en la gran final consolida su dominio en la competición, apartando nuevamente al conjunto andaluz de la gloria. Para los jienenses, esta derrota supone su cuarta final perdida, un registro inédito en la historia del torneo.

Estrategia y control en la primera mitad

Desde el inicio, ambos equipos fueron conscientes de la importancia de gestionar el tiempo y el ritmo del partido. Jaén, con un mayor desgaste acumulado de la semifinal, trató de compensar el esfuerzo con interrupciones estratégicas que le permitieran recuperar oxígeno. Sin embargo, el Inter supo leer perfectamente la situación y empezó a generar peligro con acciones elaboradas.

El primer golpe llegó en el minuto 10, cuando un despeje fallido de Espíndola permitió que Raya interceptara el balón y, con un disparo ajustado, batiera al guardameta andaluz para colocar el 1-0 en el marcador. Jaén respondió con intentos de Dani Zurdo y Renato, además de peligrosas llegadas del propio Espíndola, pero la defensa madrileña comenzó a mostrar fisuras. Finalmente, Zurdo, con una gran maniobra en el área, igualó el partido a tres minutos del descanso con una elegante picada sobre Jesús Herrero.

Segunda parte: Movistar Inter impone su autoridad

Tras el descanso, Jaén salió con determinación, impulsado por la intensidad de jugadores como Brandi, pero el deporte rara vez sigue un guion predecible. En un momento clave, Raya volvió a aparecer con un potente disparo que dejó sin reacción a Espíndola, devolviendo la ventaja a Inter con el 2-1.

A partir de ese instante, los madrileños desplegaron un plan de control absoluto. Cecilio, con un toque preciso tras un saque de banda, aumentó la diferencia a 3-1 y puso aún más presión sobre los andaluces. Con Lucão gestionando los tiempos del partido, el Inter siguió ampliando su ventaja con un tanto de Drahovsky, tras una gran jugada individual.

Cuando el marcador parecía sellado, Espíndola fue expulsado tras una acción sobre Raya, dejando a Jaén en inferioridad numérica. Chaguinha tardó menos de medio minuto en aprovechar la ventaja para firmar el 5-1, mientras que Jesús Herrero, desde su propia área, cerró la goleada con el 6-1 definitivo.

Un título con sabor especial

Con este triunfo, Alberto Riquer consigue su primer título como entrenador del Movistar Inter en su primera final al mando. Más allá del trofeo, su equipo ha consolidado una identidad ganadora que lo coloca de nuevo entre los grandes del fútbol sala español.

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